Mi madre no es una heroína.

 ¿Qué es un héroe?

Un ser superdotado que pelea contra todo y contra todos con tal de salvar a los suyos. Alguien valiente que nunca se rinde, nunca se cansa; de moral inquebrantable.
Me niego a decir que mi madre es mi heroína. 
Me niego a seguir dándole la responsabilidad de no fallar, no llorar, no sentirse débil.
Solía pensar:
Me falló cuando más la necesitaba.
¿ Por qué no me diste?
¿ Por qué me quitaste?
¿Por qué no aguantaste? 

¿COMO NO TE DISTE CUENTA?
Creía que mi felicidad era su responsabilidad y la hacía responsable de mis tristezas, mis fracasos y mis vacíos. 
Todos llegamos a una edad en la que nuestros padres ya no pueden levantarnos cuando nos caemos, nos hemos vuelto demasiado pesados y nos toca a nosotros tener la fuerza suficiente para cargar nuestro propio peso.
Mi mamá nunca fue una heroína. Siempre tuvo miedos, debilidades, se quebró muchas veces, algunas se reparó, otras no tanto y tuvimos que sufrirlo juntas. 
Nadie puede dar lo que no tiene; muchas veces habrá descansado su dolor en mi y muchas otras se inventó la felicidad para poder compartirla conmigo.
Ser madre o padre es una responsabilidad tan grande que olvidamos que los que tienen que cumplir con esa tarea son sólo personas, personas que pueden o no ser felices. No saben muy bien lo que hacen pero se esfuerzan por hacerlo lo mejor que pueden. 
No es fácil comprender cuando sentimos que el golpe viene de quien más amamos, pero debemos darnos cuenta que la intención no era herirnos y nos toca hacernos cargo de esa herida una vez que sabemos que está ahí.
Mi mamá ha sido y puede ser muchas cosas, pero espero jamás tenga la necesidad o la obligación de ser una heroína.

Siempre juntas.

Comentarios

Entradas populares de este blog

OFRENDA VIVA

Proverbios 29:15-17

DISCULPAS PÚBLICAS AL AMOR